Nutrición de los cítricos en otoño: cómo preparar el árbol para la próxima campaña
Equipo técnico de STIM Agrosolutions3 min de lectura

En otoño el huerto de cítricos cambia de ritmo. Las variedades tempranas entran en recolección, el resto de la fruta termina de engordar y colorear y el árbol se prepara para el descanso invernal. Lo que se haga ahora en nutrición se nota en dos momentos: en la calidad de la fruta que queda por cosechar y en cómo arranque la brotación de primavera.
El nitrógeno: menos y mejor repartido
Los cítricos no absorben nitrógeno al mismo ritmo durante todo el año. Los trabajos del IVIA muestran que la absorción baja mucho en invierno y que, en primavera, los órganos nuevos tiran en buena parte de las reservas que el árbol ha acumulado en hojas, ramas y raíces.
Esto tiene dos consecuencias prácticas en otoño:
Aportar nitrógeno en exceso a estas alturas aprovecha poco. Además, las lluvias de otoño en la Comunitat Valenciana suelen ser concentradas y pueden arrastrar el nitrato por debajo de la zona de raíces.
Un nitrógeno tardío y abundante puede estimular brotaciones tiernas en el peor momento y no ayuda a la coloración ni a la calidad de la corteza.
La recomendación general es ajustar el nitrógeno a lo que el árbol realmente necesita, fraccionarlo y evitar aplicarlo justo antes de episodios de lluvia fuerte.
Potasio y calcio: calidad de la fruta que queda en el árbol
Mientras haya fruta en el árbol, el potasio sigue siendo clave para el llenado, el calibre y la maduración. Una solución potásica libre de cloruros, como ENERGY K UP, permite cubrir esa demanda por vía foliar o en fertirrigación.
El calcio interviene en la estructura de las paredes celulares y, por tanto, en la firmeza de la corteza y en el comportamiento de la fruta tras la cosecha. Productos como ENERGY CALCIO UP, con calcio complejado y polisacáridos, están pensados para ayudar a alargar la vida útil del fruto después de recolectar.
El momento del análisis foliar
El otoño es la época de referencia para el análisis foliar en cítricos, tomando hojas de la brotación de primavera en ramas sin fruto. Es la mejor forma de saber si el programa de abonado del año ha funcionado y qué hay que corregir en la próxima campaña: carencias de magnesio, zinc o manganeso, excesos de nitrógeno o desequilibrios entre nutrientes.
Si se completa con un análisis de suelo después de la recolección, se tiene la información necesaria para planificar el abonado de primavera con datos y no a ojo.
Preparar la brotación de primavera
Un árbol que entra en el invierno con buenas reservas y sin carencias brota mejor. En esta fase tienen sentido:
Corregir las carencias que detecte el análisis foliar.
Mantener el riego ajustado a la demanda, sin encharcar.
Valorar el apoyo con aminoácidos en los momentos de mayor actividad del árbol. En la página de cítricos recogemos los productos que recomendamos para este cultivo.
En resumen
En otoño, la nutrición de los cítricos se basa en ajustar más que en añadir: nitrógeno moderado y fraccionado, potasio y calcio para la fruta que queda en el árbol, y análisis foliar y de suelo para planificar la campaña siguiente.
¿Tienes dudas sobre el abonado de tu parcela? Nuestro equipo técnico puede ayudarte a interpretar tus análisis.
Fuente: Vida Rural (MAPA) — Movilización del nitrógeno de reservas en cítricos



