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Técnica por cultivo

Poscosecha del almendro: cómo preparar desde el otoño la floración del próximo año

Equipo técnico de STIM Agrosolutions3 min de lectura

Almendros en otoño en una finca de secano tras la cosecha

Con la almendra ya recogida, es fácil pensar que el trabajo en la finca ha terminado hasta la poda. Sin embargo, las semanas entre la cosecha y la caída de la hoja son de las más importantes del año: es cuando el árbol acumula las reservas que usará para florecer y cuajar en la próxima campaña.

Por qué el otoño decide parte de la próxima cosecha

El almendro florece muy pronto, a finales de invierno, cuando las raíces todavía apenas absorben nutrientes del suelo. Para abrir la flor y sostener los primeros días del cuajado, el árbol tira de lo que ha almacenado en otoño en raíces, tronco y ramas.

Mientras las hojas sigan verdes y sanas, siguen fabricando y guardando esas reservas. Un árbol que pierde la hoja antes de tiempo, por falta de agua, plagas o carencias, llega al invierno con menos reservas y suele florecer peor.

Nutrición poscosecha: boro y zinc, con análisis

Dos micronutrientes tienen un papel especial en la floración del almendro:

  • Boro: interviene en la formación del polen y en el cuajado. Su carencia se asocia a floraciones irregulares y a un bajo porcentaje de cuajado.

  • Zinc: participa en el desarrollo de las yemas y los brotes. Junto con el boro, contribuye a una floración y un cuajado más uniformes.

En las zonas almendreras de California, los servicios de extensión de la Universidad de California llevan años estudiando las aplicaciones foliares de otoño. Han observado que, en fincas con niveles bajos de boro, una aplicación poscosecha puede mejorar la producción del año siguiente. Dos matices importantes:

  1. La hoja tiene que estar viva. El boro foliar se absorbe por la hoja, no por la madera, así que la aplicación solo tiene sentido mientras el árbol mantiene la hoja verde.

  2. El exceso de boro es tóxico. No es un nutriente para aplicar "por si acaso": la decisión debe apoyarse en el análisis foliar del verano o en el análisis del pellejo de la almendra en la cosecha.

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía insiste en la misma idea: la fertilización poscosecha no debe hacerse de forma genérica. Los análisis de suelo y foliares son la herramienta para saber qué falta, cuánto aportar y qué aplicaciones son innecesarias.

Con el nitrógeno conviene ser prudente. Un aporte excesivo al final del ciclo puede estimular brotaciones tardías que no llegan a endurecer antes del frío. También aquí, las cantidades deben salir del análisis y del historial de la parcela.

Riego hasta la caída de la hoja

En fincas de regadío, cortar el agua nada más cosechar es un error habitual. Mantener riegos moderados hasta la caída natural de la hoja ayuda a que el árbol siga activo, absorba los nutrientes aportados y los traslade a raíces y madera. Eso sí, sin encharcar: el exceso de agua en otoño favorece problemas de raíz.

Preparar el suelo para las lluvias

El otoño también es buen momento para cuidar el suelo:

  • En secano y en parcelas con pendiente, favorecer la infiltración del agua y reducir la erosión antes de las lluvias de otoño e invierno. Una cubierta vegetal bien manejada ayuda en las dos cosas.

  • La materia orgánica mejora la estructura y la actividad biológica del suelo, siempre como parte de un plan de fertilización de la finca y no como aporte aislado.

Lista rápida para esta poscosecha

  1. Revisar el análisis foliar del verano o, si no lo hay, planificarlo para la próxima campaña.

  2. Valorar con un técnico si hacen falta boro o zinc, y en qué cantidad, antes de que caiga la hoja.

  3. Mantener el riego moderado hasta la caída natural de la hoja en las fincas de regadío.

  4. Proteger el suelo frente a la erosión antes de las lluvias.

  5. Anotar cómo floreció y cuajó cada parcela este año para comparar el próximo.

En STIM Agrosolutions ayudamos a los productores de almendro, pistacho y olivo a planificar la nutrición a partir de los análisis de cada finca. Si quiere revisar su caso, hable con nuestro equipo técnico o consulte nuestras soluciones para frutales.

Fuente: Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF)

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